Madres desbordadas


La maternidad es un viaje hermoso y desafiante, lleno de alegrías y momentos inolvidables. Sin embargo, también puede ser agotador y abrumador para muchas madres desbordadas. En este artículo, exploraremos la experiencia de las madres desbordadas y la importancia de encontrar un equilibrio entre el cuidado de nuestros hijos e hijas y el nuestro propio. Descubriremos estrategias prácticas y consejos útiles para ayudarnos a navegar por estos desafíos y encontrar tiempo para nosotras mismas mientras continuamos siendo las madres que deseamos ser.

Maternidad idealizada y madres superadas

La maternidad en nuestra sociedad, a menudo se representa como un período de pura felicidad y plenitud. Las madres hemos sido vistas como personas sacrificadas, dispuestas a darlo todo por nuestros hijos e hijas. Asimismo, se ensalza la imagen de la «madre perfecta» que equilibra su vida personal y profesional de manera ideal, demostrando una habilidad sobrenatural para cumplir con todas sus responsabilidades de manera impecable ¿Te suena?

Por desgracia, todo esto, además de no ser reflejo de la realidad, puede generar presión y expectativas poco realistas para muchas mujeres, contribuyendo a sentimientos de ansiedad y culpa, en aquellas que no se ajustan a este ideal preconcebido y las que se ajustan ¿A qué precio?

Creo que es hora ya de romper con esos estereotipos heredados y promover una visión más realista de la maternidad, que incluya el reconocimiento de las diversas experiencias y emociones que acompañan a esta etapa de la vida.

El peso de las responsabilidades

Ser madre implica asumir una gran cantidad de responsabilidades. Desde la crianza de los hijos hasta el mantenimiento del hogar y el equilibrio con una carrera profesional, las madres tenemos múltiples roles que desempeñar simultáneamente. Esta acumulación de tareas puede resultar abrumadora y llevar a una sensación de desbordamiento. Es importante reconocer y validar las emociones que surgen de esta carga y comprender que no estamos solas en el camino.

Carrera de fondo

Este es el día de una mamá cualquiera, en una ciudad cualquiera.

6:00am – Suena el despertador, te levantas, haces la cama, te duchas, te vistes/maquillas/peinas, preparas los almuerzos, los desayunos. 7:30am Levantas a los niños, les ayudas a vestirse, revisas las mochilas, a uno no le gusta el desayuno, el otro no se quiere lavar los dientes…tic toc, tic toc… ¡Ha volado el tiempo! En tu cabeza ya piensas que llegáis tarde, al cole, al trabajo…. ¡Ay! El pequeño se olvidó el abrigo, vuelve corriendo…Hora punta, tráfico, todos los semáforos en rojo, no has desayunado…Por fin dejas a los niños en el colegio (sonriendo claro), y llegas al trabajo (sonriendo claro), y tienes que dar el 100% para que nadie piense que tu vida personal interfiere en tu carrera… y así sigue tu día hasta que termina. Y estás agotada. No has parado. No has ido al gimnasio porque la compra era más importante, ni has podido tomarte un café con tu amiga porque saliste más tarde del trabajo y tenías que correr para llegar a las extraescolares. Tienes ganas de tirarte en la cama pero no puedes, los niños se han dormido y tienes que preparar la comida del día siguiente.

A mi me ha estresado solo leerlo, pero seguro que se parece mucho a tú día o al de muchas mamis a tu alrededor.

La importancia del autocuidado

Ya he hablado infinidad de veces del autocuidado y no me cansaré de hacerlo. Cuando las madres estamos desbordadas, a menudo sacrificamos nuestro propio bienestar en favor de nuestros hijos y responsabilidades familiares. Sin embargo, el autocuidado es fundamental para mantener un equilibrio saludable en nuestro entorno. Tomarse el tiempo para descansar, hacer ejercicio, conectarse con amigos o disfrutar de otras actividades, es esencial para recargar energías y mantener nuestra salud física y mental. Al cuidarnos a nosotras mismas, también estamos modelando a nuestros hijos la importancia de poner en práctica el autocuidado, algo que les aportará beneficios a lo largo de toda su vida. Tienen que saber que está genial cuidar de los demás, pero siempre sin olvidarse de una misma. Mi madre, cuando la preguntamos por qué hace algo de determinada manera, siempre usa la frase «mi madre lo hacía así». Yo espero que mis hijas hagan las cosas de la manera que mejor las sientan, pero como estoy segura de que en algún momento harán lo que me han visto hacer a mi, intento ser el mejor ejemplo posible.

La importancia de establecer limites

Una de las razones principales por las que las madres nos sentimos desbordadas es la dificultad para establecer límites claros entre nuestras responsabilidades y nuestro tiempo personal. A menudo, nos sentimos obligadas a hacerlo todo y a estar disponibles en todo momento. Sin embargo, establecer límites saludables es crucial para evitar el agotamiento y la saturación. Aprender a decir «no» cuando sea necesario y delegar tareas a otras personas en la familia, o buscar apoyo externo, puede aliviar la carga y permitir que las madres nos concentremos en nuestro bienestar y el de nuestros hijos e hijas.

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Estrategias para encontrar el equilibrio

Existen varias estrategias que podemos implementar para encontrar un equilibrio saludable entre la maternidad y el autocuidado. Algunas ideas incluyen:

  • Establecer una rutina diaria que incluya tiempo para el autocuidado.
  • Buscar apoyo y compartir responsabilidades con la pareja, familiares o amigos cercanos.
  • Aprovechar las redes de apoyo, como grupos de madres o comunidades en línea, para compartir experiencias y consejos.
  • Permite a tus hijos e hijas ser autónomos. Deja de hacerlo todo por ellos (dependiendo de las edades podrán hacer más cosas, pero en general pueden preparar su almuerzo, responsabilizarse de sus mochilas, de coger lo que necesitan llevar antes de salir de casa, pueden hacer sus camas e incluso levantarse solos). Crear una tabla de rutinas que puedan seguir por si mismos, aligerará mucho la carga de la mañana o la noche.
  • Aprender a delegar tareas y pedir ayuda cuando sea necesario.
  • Priorizar las actividades que brindan alegría y bienestar personal.
  • Practicar técnicas de manejo del estrés, como la meditación o el yoga y mejorar el manejo de nuestras emociones (inteligencia emocional)


Encontrar un equilibrio entre la maternidad y el autocuidado es fundamental para nuestro bienestar y el de nuestros hijos. No hay una única solución para las madres desbordadas, ya que cada situación es única, pero al implementar estrategias prácticas y buscar apoyo, es posible encontrar un equilibrio que permita disfrutar plenamente de la maternidad mientras nos prestamos la atención necesaria.

Recuerda que ERES una madre valiosa y MERECES dedicar tiempo y atención a tu propio bienestar.

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