Lactancia dolorosa o no…

Cuando tuve a mi pequeña tenía muy claro que quería darle el pecho, había leído mucho y me había informado. Pensaba que iba a ser fácil… pero no lo fue. Unos te dicen que la lactancia dolorosa al principio es normal y otros que si todo se hace bien no debe doler, así que de nuevo me encontraba con versiones variadas.

¿Qué estoy haciendo mal?

A la peque le costaba engancharse y a mí me hacía mucho daño. Vi a una doula que me corrigió  el enganche a los pocos días de nacer y aún así me seguía molestando. Cada vez que tenía que comer era para mí un horror por lo mucho que me dolía. Aunque no llegué a tener grietas, estaba muy irritada.

También asistí varias veces a un grupo de lactancia pero no conseguí ningún cambio. En este grupo cada día se trataba un tema (masaje, alimentación complementaria etc) y cuando yo fui, no coincidió que se hablara de lactancia exclusiva. Me colocaron a la niña en el pecho varias veces, como si fuera un muñeco, y como no notaba ningún cambio, me dijeron que usara pezoneras. Les insistí que que era algo que también había probado y que no había mejorado la situación, sino más bien al contrario pero no me ofrecieron otra solución. No me dedicaron más de un minuto y no volví.

A decir verdad tuve esa sensación de condescendencia de «pobre mamá primeriza que se queja y alarma todo». Quizás fuese solo mi percepción pero nada más alejado de la realidad. Yo sabía que algo estaba fallando y no era la forma en la que colocaba a la pequeña porque ya había probado infinidad de posturas sin éxito.

El hecho de que una madre de el pecho por primera vez, no significa que sea una dramática, que no tenga instinto o que sea inútil, tan solo que es su primera vez. Quizás este es un tema para tratar en otro post .

La peque comía con frecuencia y el dolor me hacía llorar muchas veces aunque otras eran algo más llevaderas. Por más que investigaba y preguntaba, no encontraba una explicación.

Buscar un buen asesoramiento

Por fin encontré otro grupo de lactancia. En esta ocasión lo organizaba la Liga de la leche y aunque también se tocaban otros temas, dedicaban tiempo y tacto a resolver las dudas e inquietudes de cada mamá.

Coincidió que el primer día se sentó a mi lado una joven matrona que estaba en prácticas. Le conté lo que me pasaba y al terminar el grupo lo comentamos con la matrona que lo dirigía. Efectivamente la niña enganchaba bien y no tenía frenillo ¿Entonces…? Pues resulta que la forma de su boquita era lo que me producía el daño y la forma de mi pecho, lo que había impedido que salieran grietas (afortunadamente). La solución fue buscar la posición menos incómoda y esperar a que creciera un poco y cambiase la forma de su boca.

Tuvieron que pasar casi 3 meses para conseguir una lactancia sin molestias. A mucha gente le parece una locura todo ese tiempo y me han preguntado si merecía la pena pero SI, las lágrimas merecieron la pena. Estaba totalmente convencida de que lo íbamos a conseguir y así fue y ahora casi 5 años después seguimos con ella.

Demasiadas opiniones

Lo que he visto a mi alrededor en muchas ocasiones, es que las mamás desisten de la lactancia por falta de información o dejándose llevar por el entorno. Y eso me apena. Defiendo que cada mujer debe elegir libremente si dar el pecho o no, pero si quieren darlo no deberían encontrase trabas. Es terrible escuchar eso de “tu leche no le alimenta”, “no tienes leche suficiente”,  “la leche de fórmula es igual que la teta” “te usa de chupete” y una larga lista de comentarios similares, que además de hacer a la mamá sentirse mal, la llenan de dudas.

El problema es mayor cuando estos comentarios vienen por parte de pediatras o ginecólogos que aún no se han actualizado en estos temas (aunque parezca increíble, los hay). Por eso creo que debemos consultar a varios profesionales de la salud si es necesario. Evidentemente habrá casos en los que realmente una mamá no esté produciendo la leche necesaria pero serán los menos. El desconocimiento nos puede hacer abandonar una lactancia deseada antes de tiempo.

La correcta información te dará tranquilidad

Mi hija pasó por muchas de las “crisis de lactancia o crecimiento” esto significa que aumentaba la demanda debido a un pico de crecimiento, y mi cuerpo tenía que adaptarse. Esto hacía que durante los días que duraba el reajuste, ella se enganchaba más veces que de costumbre o con más ansia, pero una vez el cuerpo se amoldaba a su demanda, problema resuelto. Si una no es consciente de estos reajustes, realmente puede pensar que el bebé se queda con hambre. Entonces es fácil dejarse llevar por millones de comentarios que seguramente con ánimo de ayudar, consiguen el efecto contrario. Cada lactancia es distinta, cada una tenemos una experiencia y nos surgen unos problemas y precisamente debido a estas diferencias, es importante que cada mamá sea apoyada de forma individual si lo necesita. Os dejo varios enlaces donde podéis encontrar asesoramiento y mucho ánimo!

Alba lactancia materna

La Liga de la leche

Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia

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