Alimentación autorregulada o BLW

Hoy quiero hablaros del BLW (Baby Led Weaning) o Alimentación Autorregulada. Es un método de introducción a la alimentación que cada vez está más extendido, consiste en que el bebé se alimenta tomando él mismo trozos de comida en lugar de darle purés o papillas.

Fue Gill Rapley enfermera, partera y puericultora inglesa quién en 2002, después de años de observación en su trabajo y posteriormente como madre, dio forma a esta teoría que expone que los bebés pueden alimentarse solos si ponemos a su alcance alimentos saludables. En 2008 escribió su libro Baby-Led Weaning del que ya podéis encontrar una versión actualizada en 2019.

En 2015 consiguió su doctorado con un estudio comparando la alimentación con cuchara frente a la alimentación autónoma.

Nuestros comienzos con BLW

Mi primera hija comenzó en 2015 con la alimentación complementaria y aún no había tanta información como ahora. De hecho, en ese momento todavía había pediatras que lo desconocían (doy fe porque me llevé una reprimenda de uno de ellos!). Por suerte la doctora que normalmente veía a la pequeña, sí estaba al corriente del método y pudo asesorarnos.

Antes de empezar con BLW

  • Asegúrate de que tu bebé está preparado/a para comenzar con la alimentación complementaria. Obsérvale y habla con su pediatra.
  • Ten presente que, al menos el primer año de vida, la base de su alimentación es la leche materna o de fórmula así que no descuides las tomas.
  • Si antes de empezar puede formar parte de la mesa mientras coméis, mucho mejor. Así irá viendo vuestra interactuación con la comida. En mi caso mis hijas han estado encima de mí mientras comía desde que nacieron. Reconozco que al principio no fue intencionado, pero ellas demandaban brazos de mamá o teta y no había opción.
  • Infórmate todo lo que puedas sobre el método para ver si encaja con tu familia. Puede que no termine de convencerte. O si tu peque está al cuidado de otras personas, es posible que no quieran hacerlo de esta forma. En este caso podrás combinar la alimentación con purés y el BLW en los momentos en que tú estés presente. Abajo te recomiendo un par de libros que te pueden interesar.
  • Se manchan y mancha mucho. Tómatelo con filosofía 😉

Cómo saber si tu bebé está preparado para el BLW

Hay signos que te indicarán si tu bebé está listo para empezar con BLW pero en cualquier caso, siempre debes consultar con tu pediatra. Si vas a iniciarte en este método, lo ideal es que estés con un profesional que lo conozca y pueda asesorarte sin juicios. Las señales básicas serían:

  • Ha cumplido los 6 meses de edad. Antes de esta edad la OMS recomienda lactancia exclusiva, ya sea materna o artificial. Habrá que tener otros factores en cuenta además de la edad porque cada peque lleva su ritmo evolutivo.
  • Mantiene la espalda erguida. No significa que deba llegar solo a la posición de sentado pero ha de mantener la espalda recta, ya sea en una silla o sobre tus piernas.
  • Ha perdido el impulso de extrusión. Esto es el mecanismo por el cual los bebés expulsan con la lengua todo lo que les entre en la boca, salvo el pezón o la tetina del biberón.
  • Ha desarrollado su motricidad hasta el punto de ser capaz de agarrar cosas con la mano y llevárselas a la boca, si no puede hacer este movimiento, no puede alimentarse solo. La comida que ofrecemos al principio suele estar cocida o cocinada al vapor y por ello es algo más resbaladiza y a veces se les escapa, eso no significa que no puedan agarrarla.
  • Tiene interés por la comida. El interés lo fomenta en cierto modo el que vea comer al resto de la familia, por eso lo que comentaba arriba de ponerlos en la mesa aunque no coman.

10 Puntos para ponerlo en práctica

  1. Al principio escoger alimentos cocinados sin sal ni grasa (al vapor, al horno, cocidos…)
  2. Lo ideal son trozos que pueda agarrar con facilidad, ni muy grandes ni muy pequeños. A mí me gusta ponerlos en forma de palo porque parece que los coge mejor.
  3. Introducir un alimento nuevo cada 2 o 3 días. De esta manera podemos observar si hay algún tipo de reacción adversa (alergias o intolerancia). Observa sus cacas y si tiene alguna molestia. Yo llevo un diario para poder valorar si algo no le ha sentado bien y comentarlo con su doctora en caso necesario.
  4. Nunca meter trozos de comida en su boca. La comida se deja en la mesa y es el bebé quién la coge y se la lleva a la boca, si no puede hacer esto, no está preparado.
  5. Mantener la calma. Cuando comenzamos a hacer BLW con nuestra hija mayor, nos llevamos algún sobresalto por falsos atragantamientos. Notábamos una arcada y nos asustábamos, cuando en realidad, tan solo tenía un pedazo pegado en el paladar ¡Ufff! A pesar de que a veces no pasa nada, siempre hay que vigilar por si hubiese un atragantamiento, así que…
  6. Nunca dejar al bebé sin supervisión.
  7. Formación en primeros auxilios. No está de más tener algún tipo de formación básica en primeros auxilios para saber cómo actuar ante un atragantamiento. Hoy en día hay muchos centros que ofrecen este tipo de talleres para padres y madres tanto presencial como online.
  8. Paciencia. Debemos dedicar tiempo a la comida, que sea un momento tranquilo de disfrute para que el bebé pueda experimentar con tranquilidad.
  9. No descuidar las tomas. Los nutrientes que toman al principio son muy pocos, por ello nunca debemos descuidar la lactancia (sea del tipo que sea).
  10. Evitar frutos pequeños tipo uvas, aceitunas o cerezas al principio. Cuando el peque se vaya manejando mejor se podrán ofrecer este tipo de alimentos pero cortados a la mitad, no tengáis prisa.

Alimentos para empezar

Los alimentos para empezar pueden ser muchos pero lo ideal es comenzar con cosas que sean fáciles de manipular y a ser posible, que la madre suela tomar (de esa forma ya lo habrá probado bien en la barriga o a través de la leche materna en caso de dar el pecho).

  • Zanahoria
  • Patata
  • Calabacín
  • Manzana (al horno o al vapor para ablandarla)
  • Plátano
  • Brócoli
  • Coliflor
  • Calabaza
  • Boniato
  • Pepino

Elegir los alimentos en función de la destreza que tenga el bebé para manejarlo, teniendo en cuenta las alergias o intolerancias que pueda haber en la familia.

Después de las verduras y frutas se pueden introducir proteínas tipo pollo o pavo que son más suaves.

Hasta que desarrollan la motricidad fina, los cereales o legumbres pueden hacerse en forma de croqueta (se cuecen hasta que estén muy blandos para que formen una masa, se deja enfriar y se les da forma. También se puede añadir verdura cocida rallada)

En cuanto al pescado, es mejor dejar los pescados azules para cuando sean más mayores ya que contienen niveles altos de mercurio.

Otros puntos a tener en cuenta

Cuando los bebés comen solos, aplastan, escupen y lanzan la comida. Por este motivo tienes que tener en cuenta que mancharán y lo mejor es que facilites tu tarea de limpieza.

Yo personalmente nunca he usado platos al principio (verás cuando llegue el momento de hacerlo) porque el plato y su contenido acabaría en el suelo. Prefiero poner los alimentos directamente en la bandeja de la trona o el la mesa. Y aunque suene de «cajón» es importante limpiar la superficie adecuadamente.

La ropa se suele manchar también con los jugos de frutas y verduras. Sí, ya se que están los baberos, pero aún así mis hijas se han manchado cuellos, mangas y pantalones inevitablemente…

Nuestro suelo se limpia con facilidad pero si el tuyo es delicado te recomiendo que lo protejas porque cae mucha comida al suelo, sobre todo al principio.

Libros recomendados

El niño ya come solo – Gill Rapley y Tracey Murkett

El niño no me come – Carlos González

A mi me encanta este método, creo que es confiar en sus capacidades desde el primer momento. ¡Disfrutadlo!

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