5 Pasos para gestionar tu embarazo en cuarentena

Si te ha tocado pasar tu embarazo durante esta época de confinamiento, es posible que te estén surgiendo preocupaciones, malestares, temores… Antes de nada, decirte que no estás sola porque somos muchas las que en este tiempo pasamos por alguna etapa del embarazo, en mi caso, muy avanzado ya.

1 – ¿Cómo te sientes?

¿Te lo has preguntado? ¿Eres realmente consciente de cómo te sientes? Creo que lo primero que tenemos que hacer para gestionar algo, es identificarlo. Por ello es importante que nos relajemos para dejar que fluyan las emociones que llevamos dentro, y nombrarlas.

Aunque tengamos peques en casa, como he comentado otras veces, podemos mostrar vulnerabilidad, tenemos derecho a sentir miedo, incertidumbre, felicidad, nervios…

Puede que en tu caso hayas sufrido alguna pérdida familiar y a la situación de confinamiento se una un proceso de duelo. Estos procesos llevan su tiempo y hay que pasarlos. De esta forma evitaremos que afecten de forma negativa a nuestra psique y a nuestro bebé, que ahora mismo recoge nuestras emociones.

Deja que salga aquello que estás sintiendo y si necesitas ayuda, hay muchos psicólogos que pueden atender consultas online o por teléfono (si ahora mismo no puedes permitirte pagar un especialista particular, contacta con el colegio de psicólogos de tu zona. Algunos ofrecen apoyo gratuito en estos momentos, no obstante abajo te dejo algunos enlaces que pueden interesarte)

Si tenemos en cuenta el hecho de que todas las emociones, aunque sean de esas que cargan con el cartel de «negativas» tienen una función, podremos acogerlas de otra manera. No son nuestras enemigas, quieren ayudarnos de alguna manera y tenemos que aceptarlas y darles el peso justo y necesario.

Buscar un momento en el día para escucharte, es una oportunidad para dejar aflorar esas emociones y comprenderlas. Puede que tengas unos minutos antes de levantarte de la cama o cuando te vas a dormir, un tiempo sin interrupciones, solo para ti.

2 – Aceptación vs Resignación

Posiblemente la palabra clave es aceptar esta situación según ha venido. Esta palabra viene del latín acceptāre (recibir, hospedar, acoger, aprobar…). Implica que elegimos acoger una situación quizás porque es algo que se escapa a nuestro control. Pero lo hacemos desde la calma, viviendo el presente y con la actitud de mejorarlo en la medida de lo posible.

En mi caso creo que mi forma de aceptar que no puedo hacer planes para el día del parto, no puedo salir a dar mis largos paseos y mantener mi actividad. Es vivir «hoy» y disfrutar lo que hago «hoy». A medida que vaya pasando el tiempo y la situación cambie, iré tomando decisiones pero ahora mismo no puedo adelantar lo que ocurrirá en un mes.

¿Cuántas cosas tienes la oportunidad de hacer durante este «retiro forzoso» para las que antes no tenías tiempo? Leer esos libros que siempre tenían que esperar, cocinar algún plato diferente, redecorar la casa, jugar con los peques si ya eres mamá, tumbarte en el sofá a ver una peli…

Aceptación no implica resignación. Resignarse proviene del latín resignāre (entregar, acción de devolver un signo de poder). Cuando nos resignamos la actitud que tenemos es totalmente distinta, entregamos nuestro poder para cambiar las cosas o mejorarlas y por muy difícil que sea una etapa ¿de verdad que no hay nada nada que pueda mejorar tu visión sobre ella o cómo te hace sentir?

3 – Mantenerse activa

Yo echo mucho de menos salir a caminar al campo. Estando en la recta final me siento pesada y las molestias en la espalda o las piernas aparecen cuando no me muevo. Por esta razón he sustituido el ejercicio exterior por el interior. A través de internet puedes acceder a ejercicios de preparación al parto, yoga, pilates etc. Yo sigo con mi grupo de yoga online y los días que no lo tengo hago yoga especifico para embarazadas. Además aprovecho la bici que tenemos en casa para montar un ratito.

En realidad no hace falta tener aparatos ni nada sofisticado para hacer ejercicio si te apetece. Esto te ayudará a mantener tu cuerpo ágil, las piernas fuertes, abrir tus caderas y trabajar el suelo pélvico de cara al trabajo de parto. Además, cuando hacemos ejercicio nuestro cuerpo genera endorfinas, conocidas como hormonas de la felicidad y esto hará que tu estado de ánimo también mejore.

Abajo os dejo algunos enlaces que me gustan pero si no estáis acostumbradas a hacer ejercicio o no habéis hecho yoga antes, buscad sesiones suaves para principiantes. En cualquier caso, consultad a vuestro médico por si tuvierais algún problema para hacer un tipo de ejercicio en concreto.

4 – Cuida tu alimentación

Yo tengo esto integrado como algo básico en cualquier momento de la vida, pero si hasta ahora no te ha preocupado mucho, puede que sea el momento de revisarlo. No hablo de hacer dietas sino de alimentarse de forma equilibrada.

Parece que a muchas familias les ha dado por ponerse a cocinar repostería, algo que para entretenerse un rato en familia está bien pero si lo hacemos casi a diario y nos lo comemos… No quiero ni pensar hasta dónde se pueden disparar nuestros niveles de azúcar y nuestro peso. Y sobretodo si estás al final del embarazo, es posible que el exceso de peso te genere más molestias, así que mejor cuidarse.

  • Intenta eliminar de tus menús los productos procesados. Si estás sufriendo de ardores de estómago, esto te puede ayudar a reducirlos.
  • Cocina platos sencillos con productos naturales. Dependiendo de si eres vegetariano o no (verduras, legumbres, carnes ligeras, pescados, lácteos, frutas)
  • Si necesitas picotear algo, opta por una manzana o zanahoria en lugar de snacks con grasas y azúcares.
  • Bebe mucha agua. Aunque esto implique ir al baño cada dos minutos, como estás en casa no será tan molesto.

5 – Infórmate

Si tienes preocupaciones con respecto a tu embarazo o el parto, ponte en contacto con tu médico o matrona. Anota todas tus dudas antes de llamar para no dejarte nada. Por las noticias que llegan, dependiendo de los hospitales o los médicos, se siguen unos protocolos u otros. Unos más y otros menos respetuosos. Así que en lugar de dar vueltas sobre el tema, sacando tus conjeturas, pide información en los lugares que correspondan para hacerte una idea de la situación real. Infórmate con tu médico o con quién realmente obtengas los datos que te afectan a ti. Me explico. Si vas a dar a luz en el hospital X de Málaga, no busques información en el hospital Y de Burgos, o te hagas eco de lo que publican en prensa con respecto a otras zonas.

Yo personalmente decidí bien al principio de todo esto dejar de seguir las noticias con respecto al coronavirus en general. Creo que hay un exceso de «desinformación» porque cada uno da su versión y corren muchos bulos. No veo la tele, ni leo lo que ponen en los grupos de WhatsApp o las redes sociales. Veo cosas porque entro en ellas, pero no me dedico a leerme los artículos ni los comentarios de la gente. De hecho, no suelo compartir nada al respecto, salvo que sean cosas relacionadas con el entretenimiento o la educación. Para mi esto es lo más sano que puedo hacer porque realmente ¿De qué me sirve lo contrario? ¿Qué me aporta?

Me apena muchísimo la gente que estamos perdiendo y el drama que viven las familias. Admiro profundamente a los que siguen trabajando duro para que esto pase lo más rápido y de la mejor manera posible. Pero estar todo el día dando vueltas al mismo tema, en mi opinión, tiene una repercusión muy negativa sobre nuestro estado de ánimo.

Algunos enlaces de interés

Zentro Empatía videos o en su web

Yoga para embarazadas I

Yoga para embarazadas II

Yoga prenatal (inglés)

Quédate en casa con salud

Manejo del riesgo de contagio por coronavirus en madres y recién nacidos

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